Sara Andrés

Sara Andrés: Alguien a quien adorar

2 semanas edad

Un ejemplo de superación, fuerza y belleza. Nos encanta Sara Andrés, la medallista paralímpica, que participará en los próximos JJ. OO. de Tokio. A su extensísima biografía plagada de récords mundiales y grandes marcas, suma su faceta como embajadora de la compañía farmacéutica Cantabria Labs y su marca dedicada a la protección solar Heliocare. Ha superado tantos obstáculos sin dejar de ser alegre y luminosa, que, sospechamos, está hecha de alguna materia mejor que el resto. Hoy charlamos con ella para tratar de descubrir qué secretos acompañan a una de las personas que más admiración merecen del panorama deportivo de nuestro país.

 

“Voy a intentarlo. Y, si no puedo, habré disfrutado en el intento” 

 

Un lugar para escapar.

Me encanta viajar, así que todos los lugares me parecen aventuras nuevas y me aportan una energía que de otro modo no consigo. Pero si tengo que elegir, me gustan los sitios exóticos y tropicales.

Ese pensamiento que te ayuda siempre.

El modo en que nos hablamos a nosotros mismos y los pensamientos que tenemos, son determinantes. Es importante darse cuenta de cómo nos hablamos, de cuál es nuestro discurso interior y redirigir estos pensamientos hacia los objetivos que queremos conseguir o hacia pensamientos que nos aporten cosas positivas. Quizás el que más utilizo es el de: Voy a intentarlo y si no me quedo con disfrutar el camino.

Tu último aprendizaje.

He aprendido a hacer solo las cosas que quiero hacer. Parece muy obvio, pero en el mundo en que vivimos tendemos a complacer a los demás, todo el mundo sugiere propuestas interesantes y trata de embaucarte en proyectos, pero quizás, estos ni han nacido de ti, ni te aportan nada. Solamente los haces por la corriente que te lleva. Por eso es importante elegir solo lo que va contigo, lo que necesitas o lo que deseas.

Un “salvavidas”.

La familia elegida. Son esas personas que forman mi mundo, con las que comparto mi día a día, que me apoyan y a las que apoyo, que quiero y me quieren, que están para lo que sea y para las que estoy siempre. Ellos son mi refugio y mi salvavidas cuando lo necesito.

Cuéntanos en qué consiste tu rutina de belleza y cuidado personal: piel, pelo, cuerpo.

Tanto por la mañana como por la noche lo primero que hago es limpiarme la piel con el Agua Micelar de Cantabria Labs. Después uso el Fotoprotector 360º Heliocare Water Gel también de Cantabria Labs, hay que estar protegida para todo el día de la exposición al sol en los entrenamientos, además lo combino con las cápsulas de fotoprotección oral Heliocare 360º  D Plus. Y por la noche, después de la limpieza utilizo la gama Endocare de regeneración celular (Endocare Cellage Alta Potencia Serum) que hidrata y reconstruye los daños causados por los agentes externos,- sol, contaminación….-,  y los internos como el estrés.  Y, por último, una vez al mes me hago un peeling con Neostrata Targeted Citriate Home Peeling System. Te deja la piel suave, tersa y sin impurezas. Para el pelo utilizo la gama Iraltone de Cantabria Labs. Así lo fortalezco y evito su caída, sobre todo en épocas como el otoño. 

¿Cuidar la belleza es cuidar la salud? 

Por supuesto, cuidarte a ti mismo en todos los aspectos es salud. Siempre hay un componente de “mimos” muy importante. Primero hay que quererse y cuidarse a uno mismo y después a los demás. Además, hay una cosa que yo intento seguir a rajatabla y es que todos los días son especiales pues no se volverán a repetir. Por tanto, a mí me gusta verme guapa, bella cada día para celebrar ese día como único y especial. No hay que tener pereza mental para arreglarse o para dar la mejor versión de uno mismo.

 

¿Qué es para ti la belleza?

Está la belleza física, que no depende de ti, sino de unos genes que has heredado y que hay que agradecer. También puedes conseguir más belleza a través del cuidado y del maquillaje y por último está la belleza más importante: la interior y personal. Esa luz y energía que transmites cuando estás feliz, cuando estás alegre y cuando eres buena persona. Todas se pueden cultivar y mejorar, pero la más importante es también la más difícil pues solo responde a la autenticidad de la persona.

¿Y la seducción?

Es un arte, y para mí tiene más que ver con esa belleza interior que decía anteriormente. Se seduce más con intenciones, con pensamientos, con emociones, con carisma. Aunque es innegable que la primera impresión genera ya el preámbulo.

Un placer para compartir.

Las comidas, las cenas y reuniones con amigos son geniales. Para mí, el mayor planazo es una cena rica con todos mis amigos hablando de la vida, de nuestras cosas y riéndonos de nosotros mismos.

Un placer para disfrutar a solas.

Una onza de chocolate negro en la terraza con la fresca.

Tu olor.

Soy muy de olores. Los olores me transportan a recuerdos, a experiencias. Y el olor que más me gusta en el mundo es el del jazmín porque me recuerda al inicio del verano, cuando anochece y refresca un poquito y puedes disfrutar de ese intenso aroma en la terraza. ¡Me chifla!

Tu prenda favorita.

En verano los vestidos largos, sueltos y sedosos. En invierno me encantan los gorritos de lana.

Lo que siempre llevas en el bolso o en el bolsillo.

Llevo un cacao para los labios imprescindible porque se me resecan bastante. Y chicles de fresa, me encanta el sabor y sentir que te huele rica la boca. 

El último prejuicio que se te ha roto.

Pues ahora mismo no se me ocurre ninguno, creo que hace tiempo rompí con los prejuicios y las ideas preconcebidas. Veo la vida sin anticiparme con adjetivos.

¿Pasión o serenidad?

Pasión, la vida se vive más intensamente poniéndole pasión a todo y los sueños solo se consiguen si echas pasión por ellos. Aunque valoro cada vez más la serenidad y me fascina la gente serena porque para mí es imposible serlo [risas].

Lo que va contigo en cada viaje.

La plancha. Es  imprescindible para arreglarme el pelo en cualquier sitio y circunstancia.

Lo que has aprendido de los meses de confinamiento.

He aprendido que soy más autosuficiente y resiliente de lo que creía o recordaba. Pero también he aprendido que soy una persona que necesita muchos mimos y cariño. Aunque puedo y me gusta vivir sola, me he dado cuenta de que soy mucho más sociable de lo que creía.

Un libro.

Los renglones torcidos de Dios de Torcuato Luca de Tena. La he leído en el confinamiento y me ha parecido un gran homenaje a los sanitarios. Además muestra muchas enfermedades psiquiátricas que se ocultan, que no se conocen, y denuncia prejuicios sin fundamento y que, sobre todo, carecen de humanidad.

Un plato.

Me encanta comer y me gusta toda la comida, pero si tengo que elegir: ¡las zamburiñas! Podría estar repitiendo todo el día.

Un deseo por cumplir.

Ser medalla de oro en Tokio 2021. Sería mi gran sueño, el mayor de mis éxitos y sobre todo la reafirmación de mi superación personal, emocional y física. Sería un canto a la vida.

 

 

Por Coché Echarren

 

Coché Echarren