Manuela Velasco: “Para mí, el público es un personaje más de la función”

3 dias edad

La niña que protagonizó alguna de las escenas surrealistas de La ley del deseo (Pedro Almodóvar) estrenó el pasado octubre, sobre las tablas, Ricardo III. ‘Hacer un Shakespeare’ es ya un sueño cumplido para una actriz enorme que lleva el oficio en las venas. 

Aunque en su infancia hubiera podido disfrutar de crecer junto a adultos con ese niño interior que mantienen quienes viven de la interpretación, se lo perdió. Ser hija de una modelo y un cámara y sobrina de la gran Concha Velasco, le puso muy pronto en contacto con el oficio, con la parte trasera, con las bambalinas y los equipos, pero también le supuso pasar muchas horas sola. “Mi familia viajaba muchísimo”. De modo que no se benefició de una casa cargada de creatividad y juegos diferentes, pero sí de poder aprender a bailar claqué con los mejores maestros, trabajar con Almodóvar a los 8 añitos… y de desarrollar una inmensa imaginación. Manuela Velasco llenó sus pulmones del aire de los camerinos, y se convirtió en una actriz con un estilo propio. La que ganó el Goya a la mejor actriz revelación por REC, que no ha dejado de aparecer en series (Médico de familia, Velvet…), cine (Antes de la quema, El banquete…) y teatro (Bajo terapia) es la digna heredera del oficio familiar.  

¿Qué significa para ti el Ricardo III en el que estás metida ahora? 

En primer lugar, trabajar con este texto es para mí un sueño hecho realidad. Por el director, por mis compañeros, y por el texto. Para un actor es un reto increíble enfrentarse a los asuntos que trata Shakespeare, que son troncales del ser humano. A Ricardo III se le califica como uno de los grandes villanos de la literatura (no de la historia porque probablemente no fue tan malo como el personaje creado por Shakespeare). Es un hombre que ansía el poder por encima de todo. Para lograrlo va masacrando lo que se le pone delante y es interesante ver qué pasa cuando ya lo tiene… Mi personaje es muy duro. Él asesina a mi marido, a mis hijos, me destrona. Soy una mujer con un dolor muy profundo que tiene que convivir con el hombre que le ha hecho todo ese mal. Lo que te decía, un reto maravilloso.

¿Disfrutas del público?

Muchísimo. Para mí, es un personaje más de la función: lato con su latido, me meto en su energía. No solo no me da miedo sino que me ayuda a estar mucho más en lo que tengo que contar. Los actores somos vehículos de transmisión. Mi trabajo es que un texto impresionante se entienda de verdad. 

¿Los actores, tenéis características comunes?

Bueno, todos tenemos un gran anhelo por gustar con lo que haces. Y mucha pasión por nuestro trabajo, que siempre es vocacional. También somos obsesivos cuando estamos en el proceso creativo. Esto es algo que nos tenemos que trabajar todos, para no agotar a la pareja, al entorno… También solemos ser inseguros y muchos lo cubren con una coraza de aparente seguridad. Y hay otra cosa: mantenemos a nuestro niño interior, el gusto por el juego, las ganas de experimentar. Eso es necesario para ser actor. No puedes instalarte en la comodidad, no puedes aburguesarte. 

 

 

En esta entrevista, Manuela nos cuenta cómo trabaja a sus personajes; le preguntamos si siguen exisitiendo ‘dos españas’ (la que se escandaliza y la que no) y si se siguen asociando estas posturas a partidos políticos. Hablamos con ella del controvertido tema de la maternidad en su oficio y de si es posible compaginarlo con su carrera.

 

 

>>Podrás leer la entrevista completa en el número de noviembre 2019 de la revista Influencers.

 

 

Por Coché Echarren

Fotos: Jesús Cordero

Editor de moda: Juan Antonio Frías

Maquillaje y peluquería: Paula Soroa

Total looks: Tintoretto para El Corte Inglés

Agradecimientos: Clarins

Influencers

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