Coronavirus y teletrabajo

¿Están preparadas las empresas españolas para el teletrabajo?

2 meses edad

Algunos usos laborales adoptados por el especial momento que atravesamos permanecerán una vez superado este bache. Más pronto que tarde el Gobierno se verá obligado a regular nuevas situaciones de la misma forma que se suceden hoy otras decisiones de estimulación económica para minimizar el efecto económico de la pandemia. El teletrabajo que se está implantando a marchas forzadas se extenderá en gran medida cuando termine la crisis del coronavirus y las empresas necesitan ayudas para adaptarse a una modalidad laboral que antes casi solo se aconsejaba para facilitar la conciliación familiar. 

A partir del Decreto del 17 de marzo, el teletrabajo se ha impulsado decididamente por el Gobierno, que ha dotado a las empresas para la compra de ordenadores. Salvo en los servicios básicos, la limitación de movilidad y el Ejecutivo están empujando a un sistema al España no estaba habituada. Solo un 7,9% de todos los ocupados lo había practicado alguna vez en el último trimestre de 2019, por lo que pocas empresas tienen la capacidad de implementarlo adecuadamente y aún menos con la urgencia precisa. Por lo tanto, este Decreto que obliga a las compañías a facilitar el teletrabajo “siempre que sea posible” necesita un urgente desarrollo que permita extender esa modalidad a un alto porcentaje de compañías y sectores.  

Es tiempo de actualizar las ayudas previstas por el Estado en su “Agenda Digital” programada en sintonía con la Unión Europea. Más allá de las penosas circunstancias actuales, daría frutos duraderos reconducir las dotaciones ya previstas para varios programas de ámbito estatal hacia la urgente digitalización de empresas poniendo el foco en el teletrabajo y en un control horario de las jornadas que esta modalidad hará aún más necesario. 

Programas del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo tales como “Ayudas IC4” (préstamos reembolsables con destino a la digitalización de procesos) o “Activa Ciberseguridad” (para fijar los estándares de protección de sistemas) serían fáciles de reorientar, así como el de “Asesores digitales” del Ministerio de Economía y Empresa, que subvenciona a las pymes el 80% del asesoramiento en digitalización hasta un máximo de 5.000 €.  Además, todas las comunidades autónomas asumen subvenciones para el “Programa Industria Conectada 4.0”, liderado desde el Gobierno central.

Gestión de recursos humanos y teletrabajo 

Mientras el ejecutivo se decide a encarrilar esta dotación de medios, la demanda de asistencia informática en remoto por parte de las empresas se ha incrementado un 300 % desde la declaración del estado de alarma y se multiplicará. La asistencia técnica, la seguridad en la red y la necesidad de seguir registrando las jornadas como marca la ley son prioridades en las que se están volcando las tecnológicas de servicios.      

En estos días se multiplican aplicaciones como Einatime, accesibles desde cualquier navegador y orientadas a gestionar los recursos humanos y facilitar el registro de la jornada laboral conectando a los empleados a través de su portal. Por su parte, tecnológicas como Cucorent ofrecen sus equipos de reconocimiento facial a precio de coste o dan instrucciones precisas para asociar un pin a los empleados que lleven guantes evitando así que estos días tengan que usar los lectores de huella dactilar. Como suele ocurrir, hay más iniciativas privadas que públicas, pero de toda situación excepcional se pueden extraer lecciones, y el Gobierno podría hacer coincidir estos momentos para redistribuir los fondos previstos en la “Agenda Digital” que programó en sintonía con la Unión Europea. 

 

Por Juan Carlos de Laiglesia

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