Cristina Castaño: “Dejar La que se avecina fue una buena decisión”

5 meses edad

Actriz y humorista, aunque quizás su faceta menos conocida sea la de cantante. Su pasión por el mundo de la interpretación comenzó desde niña con el teatro, pero emprendió sus inicios en la televisión de su Galicia natal, contra todo pronóstico, hasta que la llamaron de Al salir de clase, para convertirse en una de las grandes promesas de la mítica serie.

Desde entonces, ha hecho series, cine y teatro, como el musical de Fama o Cabaret, en la versión de Jaime Azpilicueta, interpretando a la protagonista Sally Bowles en una exitosa obra, prorrogada durante varias temporadas, que le valió nueve galardones de doce categorías en los Premios Teatro Musical, entre ellos el de mejor musical de la temporada en España y mejor actriz revelación, que obtuvo Cristina.

Pero, sin duda, su papel como Judith fue el que le dio el salto definitivo a la fama, interpretando a la histriónica y divertida psicóloga de La que se avecina, serie que abandonó en la novena temporada tras más de 90 capítulos para dedicarse a otros proyectos, entre ellos el próximo estreno de la factoría Atresmedia –Toy Boy– y nueva comedia, que se estrena en cines el 1 de febrero: Bajo el mismo techo.

Cuéntanos, ¿cómo es tu personaje en Bajo el mismo techo?

Yo interpreto a Arancha, que es la jefa del concesionario donde trabajan Adrián (Jordi Sánchez) y Dani (Daniel Guzmán). Es una mujer con autoridad evidentemente y, aunque todo el mundo me dice que es la mala, ¡para nada! Lo único es que tiene dos trabajadores bastante impresentables e ineficaces que se la juegan constantemente. Por eso cuando los echa, cuando consigue echarlos, que es diferente, lo disfruta porque realmente quiere quitárselos de encima.

Entonces, ¡los malos son ellos!

Sí, hay una secuencia, por ejemplo, que ya hemos publicado en las redes, en la que el personaje de Jordi Sánchez tiene que hacer un discurso en inglés porque ha puesto en el currículum que tiene nivel medio-alto… ¡no tiene ni papa de inglés! [risas]. Hace el ridículo y la deja en ridículo a ella delante de los jefazos americanos.

¿Qué te atrae de un personaje?

Son muchos factores. A veces es el personaje en sí mismo, lo que vive, lo que experimenta. Otras veces son los compañeros con los que te toca trabajar. El género, la dirección,… son muchos los factores que me llevan a trabajar en un proyecto.

“Si soy influencer, lo soy de manera inconsciente”

 

¿Qué es para ti un influencer? ¿Te consideras a ti misma una de ellos?

No especialmente. Creo que una influencer es una persona que publica contenidos de moda, que marca tendencia o crea estilo. En ese sentido, no es mi labor como actriz. Yo no tengo un blog de moda ni subo modelitos o aconsejo a las chicas qué maquillaje ponerse,… Si en algún momento soy referencia para alguien, no lo hago de manera consciente.

¿Qué valor le das entonces a las redes sociales?

Las utilizo como un medio de autopromoción y para estar en contacto con gente muy directa que me sigue. Además, como una manera de mostrar lo que me gusta enseñar de mí y también como un criterio de lo que la gente opina.

¿A quién admiras?

¡Uy! A mucha gente. José Mújica -el exmandatario uruguayo-, por ejemplo, me resulta tremendamente admirable, cada vez que le escucho hablar me apasiona. También a personas como Nelson Mandela y a mi hermana Marga. En lo profesional, admiro a compañeras de profesión como Adriana Ugarte, Verónica Sánchez y a mi compañero de teatro Javier Gutiérrez. Por poner algunos ejemplos, pero también van cambiando.

¿Qué personaje te gustaría interpretar?

Ahora mismo, el personaje de Verónica Sánchez en la serie de El Embarcadero -de Movistar+- me parece exquisito como lo interpreta ella y me parecería muy interesante para trabajar como actriz. Eso es de lo más reciente que estoy viendo ahora en televisión como espectadora, como las actuaciones de Malena Alterio y Javier Gutiérrez en la serie Vergüenza –también de Movistar+-, por ejemplo. Me parece muy arriesgado lo que hacen como actores porque se llevan a unas situaciones de ridículo grandes, así que creo que sería muy interesante para trabajarlo.

 

“De no ser actriz, me habría dedicado a ser cantante o a las terapias alternativas”

 

¿A qué te habrías dedicado de no ser actriz?

Sería cantante. Aunque también lo ejerzo, de una manera a veces más directa o indirecta por mi profesión. Al haber protagonizado Cabaret ya cubrí esa parcela bastante. Y, si no, me gustan mucho las terapias alternativas. La astrología me alucina, en general me fascinan todas las terapias energéticas.

¿Qué nos puedes adelantar de tu próxima serie Toy Boy?

Es un thriller erótico, lo llaman así porque hay muchos elementos que tienen que ver con la sensualidad. Para empezar, el protagonista es un stripper. Mi personaje, que es su amante, es una mujer también muy poderosa, muy sensual y muy sexual. La serie gira en torno a un asesinato y a una persona intentando probar su inocencia. Se habla mucho del poder en la serie, de familias poderosas en la zona de Marbella y de lo que sucede en esas familias donde se mueve tanto dinero y tanto poder.

Inmersa en el rodaje de una serie, a punto de estrenar nueva película en el cine y en plena gira teatral de Quién es el Sr. Schmitt, junto a su compañero de reparto Javier Gutiérrez, le preguntamos a Cristina ¿qué proporciona cada uno de estos entornos a una actriz que no lo hacen el resto?

Cada uno es diferente. Lo genial es que lo que no te aporta uno, te lo aporta el otro. Cuando me piden elegir entre uno de los tres, prefiero no hacerlo porque, por suerte, en esta profesión puedes dedicarte a todos, incluido también los monólogos de comedia. Cuando he tenido la oportunidad de hacerlos, es algo que me encanta o, de pronto, presentar algún evento, también me gusta comunicar en ese sentido y el musical también me gusta. Entonces, ¿por qué voy a renunciar a cosas que realmente me hacen feliz y me hacen sentir bien?

¿Encasilla demasiado el personaje que desarrolla una actriz en una serie tan mediática como La que se avecina?

No, Judith -su personaje en LQSA– realmente me dio muchas oportunidades y creo que lo dejé en el momento adecuado para no encasillarme. Hace dos años que dejé la serie y la carrera me está yendo muy bien, así que creo que tomé una buena decisión.

¿Te gustaría presentar la gala de los Goya si te lo propusieran?

Sí, ya lo he dicho y lo reitero. El día que me lo propongan diré que sí, por supuesto.

¿Qué opinas sobre estos premios?

Creo que es una forma muy bonita de reconocimiento. Es muy difícil llevárselos porque hay grandes trabajos, pero cuando te lo dan y te lo reconocen a ti por encima de otros, creo que es un regalo bonito. Yo los vivo con agradecimiento y con alegría.

Alegría es lo que nos cautiva de Cristina, junto con sus compañeros de película, que tanto admira, y que muy pronto podremos ver en cines en lo que se avecina como la gran comedia del año. Entre sus proyectos de futuro, nos adelanta que le encantaría actuar en otros idiomas porque afirma que “aún me quedan muchos lugares por conquistar”.

 

Por Ana Matías

 

Ana Matías

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