Bandersnatch, la película interactiva que arrasa en Netflix

2 meses edad

La nueva entrega de Black Mirror ha conseguido que los usuarios de Netflix pasen horas viéndola una y otra vez gracias a su revolucionario formato interactivo.

Charlie Brooker ha vuelto a revolucionar el panorama audiovisual doméstico. El creador y guionista de todos los capítulos de Black Mirror había anunciado el pasado invierno que la quinta temporada ya estaba en proceso, y que contendría un capítulo interactivo que posiblemente se estrenaría en diciembre de 2018.

Ha cumplido en fechas, estrenándose a finales del pasado año para que los espectadores de medio planeta diesen cuenta de la nueva creación en sus vacaciones navideñas. Aunque se ha lanzado de forma independiente bajo el título de Bandersnatch (al igual que White Christmas, el especial de 2014) y no como parte de una temporada nueva. La complejidad de su producción puede haber tenido buena parte de la culpa.

La clave de todo llevaba tiempo delante de nuestras narices: trasladar el formato narrativo de los libros de Elige tu propia aventura a una película. Aquellos, recordemos, en los que el lector iba eligiendo entre dos opciones cada dos o tres páginas, ramificando la historia en múltiples alternativas que derivaban en multitud de finales, a veces más largos o cortos, a veces más optimistas o pesimistas.

Black Mirror Season 5

 

Algo que podría parecer aparentemente sencillo ha obligado a planificar, escribir, rodar, y montar la película en numerosas versiones. Los espectadores que ven Bandersnatch tienen que elegir cada poco tiempo (y en cosa de diez segundos) entre las dos alternativas que se les proponen en la pantalla: ¿Frosties o Sugar Puffs? ¿Los Thompson Twins o Now 2? ¿Explorar los sets o conocer a los personajes? ¿Saber más sobre Charlie Brooker o sobre Fionn Whitehead?

Sus decisiones les irán llevando a multitud de versiones diferentes de la misma historia, que diferirán al igual que aquellas novelas de ciencia-ficción de antaño en su dilatación y en su tono. Si no pulsamos a tiempo Netflix lo hará por nosotros, mostrando una versión en las decisiones por defecto de 90 minutos de duración cual largometraje.

En sus múltiples derivaciones, el nuevo capítulo de Black Mirror nos llevará hasta a nueve finales alternativos: hay que pasar horas y horas delante de la pantalla si pretendemos explorar todas las posibilidades. Y eso que no tenemos que volver a vernos todo, sino que se nos presentará un resumen rápido de lo que hemos visto hasta el momento de tomar la última decisión relevante. En Internet podremos encontrar hasta diagramas de cómo llegar a verlos todos.

 

Una original propuesta (llevaba años en el mundo literario, pero no en la pantalla) que debe verse a través de la plataforma (hay televisiones que no admiten el formato, con lo que habrá que tirar de tablet u ordenador) y que no hay manera posible de piratear (las web piratas se están volviendo locas para ver qué versión suben).

Con respecto a la historia, asistimos de nuevo a un homenaje a los años ochenta en el que los amantes de los videojuegos retro y las bandas sonoras a base de sintetizadores estilo John Carpenter gozarán de lo lindo. Todo gira en torno a Stefan Butler (Fionn Whitehead), que cumple el sueño de su vida cuando la compañía de videojuegos Tuckersoft da luz verde a su adaptación de la novela de Elige tu propia aventura Bandersnatch.

El concepto de metacine (cine dentro del cine) llevado al extremo bajo la dirección de David Slade, curtido en el mundo del videoclip (System of a Down, Stone Temple Pilots, Tori Amos, Muse…) y el cine de género (se encargó de Eclipse, la tercera entrega de la saga Crepúsculo) que ya había estado al frente de Metalhead, el quinto episodio de la cuarta temporada de Black Mirror.

 

 

Por Jesús Casañas

Fotos: Netflix

Jesús Casañas

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